miércoles, septiembre 02, 2015

Especial 10º Aniversario, Firma Invitada de Daniel Cardiel: X películas X (Primera parte)

Hoy toca la segunda firma invitada de la mano de Daniel Cardiel bloguero, autor de cómics como The Cartoonist o Los Ultomates, y uno de los más fieles seguidores del blog, ¡Muchas gracias!

X PELÍCULAS X


10 años 10 cumple La Atalaya del gran Kike Díaz. 10 en números romanos es X, así que mi contribución a estos fastos versará sobre los X-Men, concretamente sobre las 10 (X otra vez) películas licenciadas (o casi) por la Fox.

No os esperéis una retrospectiva sesuda, que estamos de celebración. X Películas X va de anécdotas, frikadas y detalles curiosos. Comenzamos...


Generación-X (1996)


Técnicamente hablamos de un telefilme externo a la franquicia de la Fox, pero, ¡ey!, sin ella no me saldrían las 10 películas.


Argumento: Júbilo y Skin son 2 adolescentes mutantes inadaptados que acaban en la Escuela para Jóvenes talentos dirigida por Emma Frost y Sean Cassidy. Cuando el Dr. Russel Tresh captura a Skin para utilizar su cerebro mutante en sus locos planes, el resto de los alumnos y ambos profesores forman Generación-X para rescatarlos.

Datos generales: La posibilidad de adaptar al cine el cómic más popular de los 80 se llevaba moviendo desde 1984, pasando por manos tan interesantes como las de James Cameron, pero sin éxito. Sin embargo, el buen funcionamiento la serie animada de TV de los 90 llamó la atención de la Fox, que se hizo con los derechos de los mutantes en 1994.

Mientras seguía gestándose la adaptación cinematográfica, la Fox decidió probar suerte con uno de los cómics revelación de la época, Generación X, que narraba las desenfadadas aventuras de un grupo de jóvenes mutantes, e incluía a la popular Júbilo de la serie animada.

Cómics en que se basa: Ninguno en concreto, solo los personajes y el concepto general de la serie Generación-X (1994) de Scott Lobdell y Chris Bachalo.

Aciertos: Poco de destacable tiene este telefilm, pero viéndolo parece probable que su base argumental sirviera (o se hubiera planteado inicialmente) para la película X-Men (2000): 

Arranca con un cuadro explicativo sobre la mutación (voz en off en la siguiente película). 

La trama se inicia con 2 personajes inadaptados que se alistan en la Escuela Xavier, y cuya experiencia sirve de conexión con el espectador para descubrir el mundillo mutante. 

Uno de ellos es capturado por el villano para utilizarlo en sus planes, lo que propicia la formación del grupo. 

Cagadas: A finales de los 90, los efectos digitales ya habían empezado a dar buenos resultados, pero estaban lejos de aplicarse a los presupuestos televisivos. Es difícil hacer una película de seres con superpoderes con 4 duros (que se lo digan a Roger Corman y sus 4F de 1994), así que apenas veremos a algunos de los protagonistas usar sus poderes, y con bastante mal resultado.

Y aparte de una producción cochambrosa, las actuaciones en conjunto son difíciles de clasificar.

Anécdotas: La mansión utilizada como Escuela Xavier para jóvenes talentos es Hatley Castle, la misma que la de la primera trilogía X-Men.

Curiosidades: Jeremy Ratchford, el actor que interpreta a Banshee, es el único miembro del casting cuya cara os sonará si veis la serie Caso abierto. Eso sí, con bastantes kilos de más.

Por otro lado, resulta curioso, en estos tiempos en que se adaptan personajes de cómic caucasianos a otras etnias con ganas de pagar una entrada de cine, que en Generation X se optara por convertir a la asiática Júbilo en una chica blanquísima.

También hay que decir que es una de las pocas adaptaciones mutantes que respeta en gran medida la alineación original del grupo en los cómics, y los cambios introducidos son más debidos a los ajustes de presupuesto que a caprichos de producción.



X-Men (2000)


La primera adaptación de los X-Men al cine, que se convirtió en una inesperada sorpresa para crítica y público.


Argumento: La joven mutante Pícara y el inadaptado Lobezno caen en una emboscada de la Hermandad de mutantes de Magneto, pero son rescatados por los X-Men, el equipo superheroico de Charles Xavier, quien dirige una escuela para jóvenes mutantes.

Cuando Magneto finalmente captura a Pícara para utilizarla en sus planes de convertir en mutantes a los líderes mundiales, Lobezno se unirá a los X-Men para detenerlo.

Datos generales: Es probable que el éxito de Matrix llevara a la Fox a tener confianza en un producto de ciencia ficción de tono serio y alto presupuesto. Es más, tanto el vestuario de los personajes como la promoción de la película hacían hincapié en el lema “Si te gustó Matrix...”.

Por otra parte, justo ahora que se está machacando la inexperiencia de Josh Trank en el rodaje de Fantastic Four (2015), parece que se olvida el éxito que tuvo la Fox con el fichaje de Bryan Singer, un director con un apenas un gran debut y un film menor antes de X-Men.

Esta película, con permiso de Blade, daría el pistoletazo de salida de la era actual del cine de superhéroes, y Hugh Jackman se convertiría en una estrella y un símbolo de que se podían trasladar superhéroes de lo más excéntrico a la pantalla de una forma seria y realista.

Cómics en que se basa: X-Men no está basada en un cómic concreto, pero se podría equiparar al primer número de la colección original de Stan Lee y Jack Kirby (1963), en el que un equipo primigenio de mutantes tiene que detener por primera vez a Magneto y su Hermandad en sus planes contra el Homo Sapiens.

Las escenas: La presentación de Lobezno en la jaula de pelea sirvió para despejar cualquier duda sobre la elección de Jackman. Además de la excesiva altura, al actor le faltaba musculación, pero la interpretación es tan convincente y la escena está tan conseguida que solo podías sentir que estabas viendo a Lobezno en carne y hueso (y garras).

Singer da una lección magistral sobre cómo mostrar los poderes telepáticos y telekinéticos en el enfrentamiento de Magneto contra la policía (más Xavier y Jean Grey) en la puerta de la comisaría, además de ser una escena que transmite una tensión admirable. Tensión que comparte con la primera secuencia de Magneto en el campo de concentración nazi.

Los agujeros: X-Men fue probablemente la película que empujó el género superheroico del tono simplón previo (Batman & Robin) hacia lo que es ahora, pero no se pudo despegar del todo del bagaje anterior. Por eso le perdonamos ese plan de Magneto tan naif en el que deja que Pícara utilice sus poderes para absorber los suyos (¿cómo los conocía? ¿y cómo supo dónde encontrarla?), y eso la “fuerce” a controlar su máquina y utilizarla con sus malvados fines.

Curiosidades: Xavier queda fuera de la trama hacia mitad de la película, lo que se acabará convirtiendo en una tradición en la primera trilogía mutante.

Otra tradición para toda la franquicia: Los secuaces del villano de la película apenas tienen diálogos.

Y una más: Mientras se difumina el logo de la 20th Century Fox al comienzo de las películas, la X permanece brillante unos segundos más. La tradición se ha trasladado a la F para Fantastic Four (2015), aunque parece poco probable que esta última continúe.

Las posibles quejas del fandom mutante sobre los trajes de cuero se resuelven en una brillante frase de Cíclope a Lobezno: “¿Hubieras preferido licra amarilla?”.

El famoso mechón blanco de Pícara no debía de parecer muy realista a Singer o al estudio, por lo que se acaba justificando con la absorción de poderes de Magneto en la escena final.

Anécdotas: Los trajes de cuero quedan muy chulos, pero los actores contaron en su día que llevarlos era un verdadero infierno. Pasaban muchísimo calor en estudio y mucho frío en exteriores (la película se grabó en Canadá en invierno). Además, en pocos minutos los pliegues quedaban muy marcados, por lo que se utilizaron decenas de trajes por actor durante el rodaje.

La estúpida frase de Tormenta “¿Sabes que le pasa a un sapo cuando le cae un relámpago? Exactamente lo mismo que a cualquiera” cobraba un poco más de sentido sin los cortes del montaje, ya que el Sapo repetía preguntas similares a lo largo de la película.


Vistas las audiciones de Hugh Jackman para Lobezno, resulta difícil ver qué percibió Bryan Singer para darle el papel, el actor es demasiado alto y tiene un aire “blando”... pero acertó: 



X2 (2003)



Muy esperada secuela de X-Men, que asentó definitivamente la franquicia en el imaginario colectivo por su buena realización, su gran reparto, y su formato de entretenimiento con cierto mensaje.


Argumento: El presidente de los USA es atacado por un mutante en la mismísima Casa Blanca, lo que provoca la puesta en marcha de un plan del general William Stryker para asaltar la Escuela del Jóvenes Talentos del Profesor Xavier. Una vez allí, se hace con los planos de Cerebro con el objetivo de replicarlo y destruir con él a la población mutante mundial. Los X-Men huidos de la mansión-X se unirán a la Hermandad de Magneto para detener a Stryker.

Datos generales: Después del éxito de X-Men, la Fox se lanzó rápidamente a la producción de una secuela. Así, Bryan Singer pudo contar con un presupuesto mucho más elevado para el rodaje, lo que permitió acercar la película más a los estándares superheroicos y explotar la posibilidad de ver una gran variedad de superpoderes en pantalla.

El final de la película con la muerte de Fénix se intentó mantener en el más absoluto de los secretos, incluso a miembros del reparto tan directamente afectados como Famke Janssen.

Cómics en que se basa: La idea general general proviene de un gran clásico de las series mutantes, la novela gráfica Dios ama, el hombre mata (1982) de Chris Claremont y Brent Anderson, aunque son tantas las libertades que se toma respecto al argumento original que apenas tienen dicha idea en común.

Eso sí, la película está plagada de pequeños detalles sacados de la dilatada historia mutante: El romance Lobezno/Jean Grey, la muerte de esta última salvando a sus compañeros, la pelea Lobezno vs Dama Mortal, conceptos del Arma-X de Barry Smith, o Magneto uniéndose a los X-Men.

Las escenas: Rondador Nocturno inicia la película con una escena que ya ha pasado a la historia del cine, todo un prodigio técnico que se fundió buena parte del presupuesto.

El enfrentamiento entre Lobezno y Dama Mortal es lo más parecido a lo que los fans de siempre llamábamos en su época una Marathon Desgarrathon. El montaje final suavizaba un poco esta bestial pelea, pero aún así esta película es la que más fielmente ha retratado el lado más salvaje de Lobezno.

La fuga de un Magneto con ciertos aires de Hannibal Lecter de la prisión de plástico gracias a unas partículas metálicas es simplemente espectacular.

Aciertos: Cuando un pequeño grupo de mutantes se refugia en la casa de los padres del Hombre de Hielo, se produce una divertida escena en la que Bobby Drake acaba “saliendo del armario” como mutante. Es una metáfora bastante simplona sobre la homosexualidad, pero sirve para hacer entender al público cómo alguien con poderes tan molones puede sufrir por su condición.

Con una sencilla escena entre Magneto y Pyro, se justifican para el cine los habituales nombres superheroicos. O, en este caso, mutantes.


Cagadas: La escena final con todo el equipo advirtiendo al presidente de los USA que no se meta con ellos no tiene ningún sentido, pero no se puede negar que resulta impactante.

Curiosidades: Siguiendo la costumbre, Xavier deja de tener presencia activa tras el primer acto, aunque continúa apareciendo poseído por Mente Maestra. Por su parte, Cíclope se une a esta tradición de la primera trilogía.

El personaje del general Stryker se corresponde muy lejanamente con el del reverendo Stryker original de Dios ama, el hombre mata. A partir de esta película se convertiría en de las presencias habituales de toda la franquicia.

Anécdotas: Halle Berry acababa de ganar un Oscar con Monster's Ball, lo que le permitió aumentar su caché y aparecer como uno de los reclamos de esta película y de la siguiente junto a Hugh Jackman. En la práctica, apenas tendría algunas líneas extra de diálogo y cierta relevancia en el acto final.


X-Men 3: La decisión final (2006)


El decepcionante cierre de la trilogía comenzada en X-Men, que además dejaría la franquicia desprovista de algunos de sus personajes clave.


Argumento: La aparición de un mutante con el poder de anular los poderes de otros, lleva al gobierno de los USA a la creación de una “cura” para la raza mutante. Mientras los X-Men deciden cómo reaccionar ante esta situación, Jean Grey vuelve de su aparente muerte dominada por su personalidad malvada de nombre Fénix, lo que la llevará a destruir al profesor Xavier y caer en las redes de Magneto en su plan por acabar con la cura. Los X-Men harán frente como puedan a la Hermandad de Magneto, lo que acabará desbocando a Fénix en una orgía destructiva que solo podrá ser detenida con su muerte. 

Datos generales: Con el argumento ya listo, la producción sufrió un gran bache al abandonarla Bryan Singer para dirigir Superman returns. El realizador había trabajado para Richard Donner, director del Superman de 1978, y no pudo resistir la tentación de hacer su propia versión.

El elegido para sustituirle fue otro director prometedor pero con poco currículum, Mathew Vaughn. Entonces se produjo un bache mayor: Con la preproducción prácticamente completa y los actores contratados, Vaughn se marchó por motivos personales, poniendo en peligro la fecha de estreno prevista.

Finalmente, la Fox contrató a Brett Rattner, un realizador no demasiado fino, que consiguió grabar la película en un tiempo record, aunque con resultados discutibles.

Cómics en que se basa: La película mezcla de forma un tanto forzada 2 tramas: La de la cura, que por aquel entonces se acababa de publicar en los Astonishing X-Men (2004) de Josh Whedon y John Cassaday, y la más clásica de todas las aventuras mutantes, la saga de Fénix oscura (1976) de Chris Claremont y John Byrne.

Aciertos: El concepto de Fénix queda muy bien resuelto para las convenciones algo más realistas que exige el cine respecto a los cómics: Fénix es el nombre clave que Xavier y Jean daban a la poderosa y malvada doble personalidad de esta última.

La película introduce una gran cantidad de conceptos habituales de los mutantes Marvelianos: La sala de peligro, una cabeza de centinela, la bola especial de Coloso y Lobezno, y un buen puñado de mutantes (ver también el apartado Cagadas): Madrox, Juggernaut, Calisto, Médula, Sangui, Arco Voltaico, Ángel, Bestia...

Las escenas: Pese a ser considerada generalmente la peor de las películas de X-Men (sin contar los spin-off de Lobezno), X-Men 3 cuenta con una de las mejores escenas de la franquicia, el enfrentamiento entre Fénix y el profesor Xavier en la casa materna de la primera. Tensa, técnicamente impecable y con un final escalofriante.

El enfrentamiento entre las hordas de Magneto y los 6 héroes es un momento genuinamente X-Men. Es difícil para un lector de toda la vida no emocionarse ante la imagen de Coloso, Tormenta, Lobezno, Bestia, Hombre de Hielo y Kitty plantando cara a todo un ejército para defender a aquellos que les temen y les odian.

Cagadas: Está claro que manejar a un personaje tan poderoso como Fénix resultaba difícil para los guionistas. Y si a ello le sumamos que su trama ni siquiera es la principal de la película, la cosa acaba con una Famke Janssen mirando al vacío durante buena parte del metraje, hasta que llega el momento de su arrebato. El pésimo aprovechamiento de la mejor saga de los cómics mutantes es sin duda el gran estigma de X-Men 3.

Los conceptos introducidos que se han comentado en el apartado de Aciertos también podría formar parte de las cagadas, ya que todos se presentan de forma atropellada o, en el caso de los personajes mutantes y sus poderes, en combinaciones absurdas.

Los agujeros: A Brett Rattner se le ocurrió incorporar una gran secuencia de acción para arrancar el tercer acto de la película, con Magneto levantando el Golden Gate para desplazar a sus acólitos hasta la isla de Alcatraz. Sobre el papel, todo bien, pero ¿qué sentido tiene semejante esfuerzo pudiendo tirar el puente directamente contra la isla para destruir las instalaciones de la cura?

La escena final es un auténtico disparate. Después de la muerte y destrucción provocada por la Hermandad y Fénix, el gobierno de los USA olvida y perdona, y Lobezno cierra la película mirando al cielo con una sonrisa optimista después de haber matado a su amada psicópata. Bonito final de trilogía, pero no cuela. 

Curiosidades: Una vez más, Xavier y Cíclope desaparecen de la trama en el primer acto, esta vez, eso sí, por defunción, resultando la del segundo bastante anticlimática, ya que estuvo forzada por su incorporación al rodaje de Superman returns de Bryan Singer. Shawn Ashmore, en cambio, rechazó el papel de Jimmy Olsen para continuar interpretando al Hombre de Hielo.

El apretado calendario con que Rattner tuvo que rodar X-Men 3 forzó a la grabación de distintas alternativas para algunas escenas con la intención de decidir las más adecuadas en el montaje final. Por ejemplo, la decisión de Pícara sobre curar sus poderes, o la llamada a filas del resto del equipo por parte de Lobezno o de Tormenta antes de la batalla final.

Hugh Jackman, ya convertido en estrella, se incorpora como productor ejecutivo a la franquicia, lo que contribuirá al cada vez mayor peso del personaje de Lobezno en las tramas.

Por su parte, Halle Berry se tendrá que conformar con, por fin, poder volar como Tormenta.

Anécdotas: La ausencia de Rondador Nocturno tras X2 quedaba justificada en un videojuego intermedio entre las 2 películas. La realidad es que su escaso papel en esta historia no justificaba el elevado coste de reproducir sus poderes.

En una de las escenas eliminadas se podía ver a un mutante clásico, La Mole, siendo congelado por el Hombre de Hielo y destruido de un puñetazo por Coloso. Probablemente se eliminó por su brutalidad.



X-Men Orígenes: Lobezno (2009)


Primer spin-off de la franquicia sobre su personaje más popular, y tremendo batacazo a nivel artístico.


Argumento: Tras acompañar a Lobezno desde la primera aparición de sus garras en el siglo XIX hasta su marcha del equipo de operaciones especiales Arma-X, veremos cómo el mutante de las patillas es engañado para la implantación de su esqueleto de Adamantium, y su consiguiente venganza contra el general Stryker.

Datos generales: El buen resultado comercial de X-Men 3 le daba alas a la Fox para seguir explotando la franquicia, pero el tener a varios de los personajes principales fallecidos y que parte del elenco ya superaba los 40 años, les empujó a continuar en otras direcciones.

Se había jugado con la idea de explotar el pasado de los personajes más populares, Lobezno y Magneto, en sendas películas, y finalmente se optó por la decisión más lógica, el spin-off en solitario de Lobezno.

Los planes iniciales planteaban la posibilidad de adaptar las andanzas de Logan en Japón, pero en última instancia se decidieron por asentar el personaje en primer lugar, contando sus orígenes y, sobre todo, la implantación del esqueleto de Adamantium ya planteado en X-Men y X2. 

Cómics en que se basa: Lobezno: Origen (2006) de Paul Jenkins y Andy Kubert, Arma-X (1991) de Barry Smith, y cómics sueltos sobre el pasado de Lobezno.

Las escenas: Por desgracia, hay poco salvable en esta película, y aunque hay momentos llamativos de acción (la primera aparición de las garras, Lobezno contra el helicóptero, la lucha con/contra Gambito), suelen estar metidos con calzador o poca coherencia con la física o el sentido común.

Por destacar algo: Los títulos de crédito iniciales con Lobezno y Dientes de Sable participando como soldados en distintas guerras.

Cagadas: Tras la implantación del esqueleto de Adamantium, en los cómics Lobezno sufre un trauma tan extremo que su mente se reduce a un estado casi animal, del que acaba saliendo con ayuda del matrimonio Hudson, los fundadores de Alpha Flight. En esta película el tema es tratado con tanta ligereza que prácticamente se convierte en una escena cómica.

Resulta además curioso que la primera película dedicada a uno de los superhéroes más violentos del cómic no tenga una sola gota de sangre. Está claro que resultaría difícil vender muñecos de Lobezno en los burgers si la película no fuera apta para todos los públicos, pero es una traición total a la esencia del personaje, y más aún a las historias que se pretendían adaptar.

En general, la traslación de otros personajes de los cómics resultó bastante decepcionante: La Mole no pinta nada, Gambito queda fuera de época, y Masacre, el mercenario bocazas, acaba convertido en un villano genérico sin boca. 

Los agujeros: Podrían enumerarse un buen puñado, pero principalmente la escena en la que Lobezno encuentra aparentemente muerta a Silver Fox, un engaño que los poderes del mutante con garras deberían haber detectado sin ningún problema.

Incoherencias: El Dientes de Sable de esta película, hermano de Lobezno y compañero de armas durante décadas, poco o nada tiene que ver con el presentado en X-Men (2000), donde ninguno de los dos parece conocer al otro, aunque en el caso de Logan se justifica con la pérdida de memoria producida por el balazo de adamantium en la cabeza.

Curiosidades: Un general Stryker algo más joven vuelve a ser el villano principal de la película tras X2. Como guiño al personaje de los cómics lleva en la solapa una chapa que hace referencia a su pasado como predicador.

Como novedad, Cíclope y Xavier no desaparecen al principio de la película, sino que solo aparecen al final de la misma.

Anécdotas: Al final de la película, podemos ver a una mutante adolescente que convierte su piel en diamante, la mismísima Emma Frost, y que colabora con un joven Cíclope en la huída de Arma-X, homenajeando a la que por entonces era la pareja de moda en los cómics Marvel. Eso sí, la “magia” del cine convierte a esta no-Emma en la hermana de Silver Fox, un personaje con el que no comparte absolutamente nada en los cómics.

Entre las escenas eliminadas, la aparición de una Tormenta infantil. 

1 comentario:

Enrique Díaz dijo...

¡Muchas gracias Dani! Me han encantado las dos partes, y que decir que había muchas cosas que no sabía :D