lunes, diciembre 21, 2015

En busca de una nueva generación de lectores de cómic ¿Es que nadie piensa en los niños?

Moisés Hassan "Oneyros" responsable de Welcome to the Suck o Mundo Cómic ha realizado una titánica tarea al entrevistar a más de cien personas relacionadas con el mundo del cómic unas preguntas relacionadas con el cómic para niños (autores, divulgadores, editores, etc): "¿Qué crees que debería hacer el mundo del cómic para acercarse al público infantil?" y "¿Qué cómic recomendarías a un niño y por qué?".


Los motivos de esta iniciativa 
La nostalgia es un sentimiento muy poderoso. Siempre recordamos con un cariño especial los cómics que leímos durante nuestra infancia, con el profundo deseo de que los cómics actuales se les parezcan. Tanto es así que un mantra muy común de los lectores de superhéroes es “estos no son los personajes que yo siempre he conocido”. Lo cierto, es que hay algo importante en estas primeras lecturas, algo que trasciende de la mera nostalgia y es el hecho de que ese cómic que leímos de pequeño, es el que hizo que hoy sigamos leyendo.
El príncipe Valiente, Tintin, Asterix, Mortadelo y Filemon, Calvin & Hobbes… todos tenemos un cómic que fue el que despertó nuestra pasión por el medio. El interés en este hecho me impulsó a realizar una encuesta sobre qué cómics son los apropiados para que los niños de hoy en día se acerquen a la lectura igual que hicimos cada uno de nosotros. Para ello, con la inestimable ayuda de Emilio Gonzalo, director del evento, y la gente de Whakoom, realice una encuesta basada en dos simples preguntas: 
¿Qué crees que debería hacer el mundo del cómic para acercarse al público infantil?
¿Qué cómic recomendarías a un niño y por qué?
 
El resultado han sido más de cien respuestas, entre autores de cómics internacionales, editores, escritores, especialistas y divulgadores, todos ellos con alguna proximidad al arte de las viñetas. El objetivo del estudio es sacar una valoración de si el cómic sigue siendo un medio interesante para la infancia o la falta de relevo generacional lo ha relegado a un medio exclusivo para adultos y nostálgicos. Una cosa que teníamos clara a la hora de empezar a realizar las preguntas, es que no hay respuesta única, por ello resulta interesante ver la variedad de opiniones al respecto y sobre todo, cómo es una preocupación compartida por distintas personalidades del medio. 
Si bien las respuestas han sido muy variadas, todas ellas coinciden en ideas similares, como el fomento de un contenido atractivo para los niños de hoy en día. Este paso posiblemente sea el más difícil, dado que consiste en encontrar una fórmula que funcione en cómic de la misma manera que Pixar lo ha logrado en cine y Hora de Aventuras en televisión: un producto divertido que ofrezca distintas lecturas según la edad con la que lo mires.  
Por supuesto, el cómic no es ajeno a ello, durante décadas fue un medio exclusivo para niños, pero según estos niños crecieron y llegaron a escribir aquellos personajes con los que se habían criado, surgió la pregunta de por qué habían crecido ellos más que los personajes, lo que supuso una nueva madurez en el medio. De manera paralela, fueron surgiendo diversas corrientes desde finales de la década de los sesenta que no buscaban al niño como público, sino que quieren llegar mediante la narrativa secuenciada a un lector adulto. 
La creación de contenido constante con los medios de comunicación ha terminado de alejar finalmente a los niños del mundo del cómic, con una oferta de ocio prácticamente ilimitada. Por ello, el medio debe ser consciente de lo que supone la pérdida de este lector y sobre todo, cómo puede lograr conseguir ganarlo de nuevo. Si bien desde los años cincuenta autores como Will Eisner llevan eivindicando las capacidades didácticas que ofrece el cómic, conviene que el profesorado y el mundo educativo también sean conscientes de ellos. En España se han creado cómics didácticos de la mano de Jordi Bayarri y Alfonso Zapico entre otros, pero como el interés por parte de los educadores para que ideas de este tipo lleguen a su público deseado. Siendo imprescindible por supuesto, que esto no sea una imposición para el niño, dado que perdería por completo su objetivo. 
Estos dos puntos básicos están compartidos por gran parte de los encuestados: la necesidad de un esfuerzo común tanto de la industria como de la educación para que el cómic vuelva a ser una alternativa para los niños, y no un mero recuerdo del pasado. Entre las respuestas podréis ver propuestas interesantísimas, algunas más optimistas que otras, señalándose opciones viables que puedan ayudar a la industria dentro y fuera de España. 
Por otro lado, la respuesta a la segunda pregunta resulto mucho más variada, lo que resulta especialmente interesante dado que permite descubrir muchísimos títulos nuevos que disfrutar. Muchos de los encuestados señalaron como cómic recomendado los que leían cuando eran pequeños, dado que en gran parte son clásicos imperecederos. Entre estos clásicos hay un nombre que resalta sobre el resto al haber sido mencionado más de quince veces y es el del pequeño galo que se enfrentó al Imperio Romano: Asterix. Con más cincuenta años de publicación ininterrumpida y un reciente cambio de autores, la obra de René Goscinny y Albert Uderzo ha conquistado a varias generaciones de lectores atrayéndoles al mundo del cómic de por vida. Precisamente esta obra consigue lograr los distintos niveles de lectura que hace que se pueda disfrutar a cualquier edad. Tenemos una historia de aventuras clásica llena de humor absurdo y situacional con grandes tintes de sátira política que a su vez, permite al lector tener nociones básicas de historia política y hasta de economía en obras como “La Residencia de los Dioses” o “Obelix y Compañía”. No podemos olvidar un maravilloso apartado grafico por parte de Uderzo, que hace más fácil el acercamiento a la obra, al ser el dibujo lo primero que entra por los ojos y si no está conseguido, por muy interesante que sea, un lector joven no estaría interesado. 
La encuesta y la iniciativa no está pensada para dar con la ecuación matemática que consiga solucionar el problema del cómic y los niños, sino más bien en hacer una llamada de atención a la industria misma sobre el público que se está perdiendo por no prestarle atención. La edad de entrada al mundo del cómic es cada vez más alta, con novelas gráficas concretas y a raíz del interés de Hollywood en adaptar personajes de las viñetas. Por ello se deben aprovechar estos impulsos para que los niños tengan opciones de lectura interesantes e inteligentes desde una edad temprana.
Su trabajo ha sido presentado en la pasada edición de Expocomic y se puede ver en Whakoom (en este enlace).

Desde la Atalaya Nocturna quiero felicitar a Moisés por su trabajo y animaros a que le echéis un vistazo.